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Publicado por VRedondoF para ROSA DIEZ el 9/18/2008 08:23:00 PM
NOTA DE VRedondof:
Estos dias leo muchos articulos a proposito de la SITUACION INMOBILIARIA Y LA CRISIS de turno , solo publico los que de verdad me parecen MUY INTERESANTES , el resto que son MUCHOS MUCHOS ... pues nada ... que mas de lo mismo .
Tambien en algun momento tengo dudas de donde publicarlo , si en POLITICA o en finanza.
Yo tengo muy claro que deben estar en POLITICA.
Sacyr y un señor de Murcia
Jesús Cacho - 15/09/2008
El 3 de septiembre de 1964 se estrenó en el Teatro de la Comedia de Madrid Ninette y un señor de Murcia, deMiguel Mihura, relato en clave de humor, v/b de la censura franquista mediante, de las peripecias de Andrés, un joven e inexperto murciano que, ansioso de aventuras, viaja a París para poder probar las delicias eróticas de las que, según le cuenta su amigo Armando, otro murciano emigrado a la capital francesa, disfruta todo hijo de vecino capaz de aventurarse por la ciudad de la luz. La obra, con la que Mihura ganó el Premio Nacional de Literatura de aquel año, conocería después su versión cinematográfica a cargo de Fernando Fernán Gómez, con el propio Fernán Gómez y el sin par Alfredo Landa en los papeles estelares.
Desde entonces no había vuelto a aparecer en el horizonte madrileño un murciano de tanto tronío como Luis del Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso. LdR llegó a Madrid con Ninette puesta, cierto, pero con el mismo afán de aventura que su paisano Andrés, poseído de la erótica del dinero y dispuesto a comerse el Madrid de los negocios en un plis plas. Esta podría ser la historia de cómo un estupendo ingeniero de caminos, capaz de fundar su propia y buena y eficaz empresa después de reñir con Rafael del Pino (Ferrovial), a cuyas órdenes trabajaba, se vuelve loco al entrar en contacto con esa elite nada ejemplar de los negocios de la capital del Reino. El madrileñeo nuestro de cada día.
De la mano de Matías Cortés, maquinador más que abogado, LdR descubre entusiasmado que la forma de construir una gran empresa no se logra, de acuerdo con los estándares madrileños, haciendo mejores puentes y túneles y carreteras, sino arrimándose al árbol del Gobierno de turno, haciéndose amigo del ministro del ramo, y abriéndose una ventanita propia con vistas al mar de letras del Boletín Oficial del Estado. ¡La política, idiotas, la política! Cortés (Mario Conde, Luis Valls, Javier de la Rosa, Jesús Polanco, José María Ruiz-Mateos et altri) le introduce en la senda por la que ya transitaba gente tan exitosa como Florentino Pérez y demás grandes familias de la construcción. La España de la colusión entre lo público y lo privado. La España de Marcho Romanones. La vieja, eterna España de antes y después de la Restauración canovista.
Y en un abrir y cerrar de ojos, aquel murciano de mirada tímida y hablar suave, pata negra del PP local, derecha de toda la vida, se transmuta en empresario de cámara del zapaterismo de la mano de su amigo Miguel Sebastián, primero, y David Taguas, después. La Moncloa no tiene secretos para él. Ni el despacho del presidente del Gobierno. Allí se pergeña el asalto al BBVA, dispuestos todos a jubilar a Francisco Gonzálezpor la vía rápida y hacerse con la caja. Desde los tiempos de José María Hinojosa, llamado El Tempranillo, no se veía cosa igual por los riscos de la Sierra Morena de Azca. Ni Carlos Solchaga ni sus coetáneossupergalácticos hubieran podido imaginar operación de corrupción y abuso de poder tan obscena.
De la mano de Moncloa vino después el desembarco en Repsol, asunto del que no se conoce oficio ni beneficio para la petrolera, salvo el de obligar a Brufau a aumentar el dividendo para que el gran LdR pudiera atender con desahogo el servicio de la deuda anexa. En plena borrachera de grandeur y dinero barato, nuestro hombre saltó por fin a Francia en busca de una Ninette llamada Eiffage, dispuesto a exportar al país vecino sus trucos deentrepreneur último modelo para, del brazo de una serie de amigos murcianos, mayormente naranjeros a los que encandilo con promesas de pelotazo fácil, intentar hacerse con la mayoría de la gala en un caso de concertación de libro.
Así lo entendió la justicia francesa. LdR salió de Eiffage con el rabo entre las piernas y una pérdida de más de 500 millones de euros, en un episodio que claramente marca el principio del fin, el declive de la estrella de un hombre que, al cruzar los Pirineos se encontró prisionero de una deuda de más de 21.000 millones de euros para unos recursos propios de apenas 3.126 millones, y con una crisis financiera internacional que iba a cerrar a cal y canto el recurso al crédito bancario. Todos los problemas de golpe. Empezando por los internos, con unJuan Abelló que de pronto parece darse cuenta de haberse embarcado en una aventura peligrosa (“Este va a terminar resultando otro Mario Conde”), que no ha vendido a tiempo, y que esta vez será difícil salida tan exitosa para él como la de Banesto.
Y siguiendo por los externos, con la necesidad de vender activos a todo trapo para reducir la elefantiásica deuda, antes de que la voracidad de los acreedores fuerce la quiebra o acarree la suspensión de pagos. Todo está en venta. Y todo lo venderá antes de tener que desprenderse del 20% de Repsol, porque esa sería la prueba de su fracaso como “empresario”, su certificado de defunción como gran preboste del capitalismo madrileño. Lo comentaba consternado a primeros de agosto: “Todo se me ha vuelto en mi contra, la crisis inmobiliaria, la financiera, Botín me ha cerrado una línea de crédito, tengo que vender, no me queda más remedio que vender, incluso Repsol”. Enemigo de la transparencia, la noticia sólo ha saltado cuando la banca de negocios ha empezado a exponer la mercancía en pública subasta.
No quebrará. Zapatero y su gente no le dejarán en la estacada. Están demasiado comprometidos con el señor de Murcia. Y eso lo sabe el señor de Murcia. Con eso amaga. El Gobierno ZP, dizque socialista y obrero, acaba de anunciar que destinará 3.000 millones de euros, algo así como medio billón de las antiguas pesetas, para ayudar a las inmobiliarias que pongan pisos en alquiler. El dinero público, dinero de los impuestos de todos, para financiar los excesos de un ramillete de avaros millonarios responsables de haber hipotecado a millones de españoles de por vida con la especulación del suelo y el precio de los pisos. Desde este punto de vista, que Sacyr vaya a quedar convertida en una empresa de escasa dimensión carece de importancia. Adiós a los sueños de grandeza.
Y bienvenida la constatación de que la crisis en curso es también la crisis de un modelo de falso empresario, la del oportunista especulador crecido a la sombra del poder político que distingue, con excepciones tan luminosas como la de un Amancio Ortega, a buena parte del “empresariado” español y particularmente al madrileño. Como ocurre con la Justicia, esta es otra de las señas de identidad de una democracia a medio cocinar, democracia de baja calidad como la nuestra. El poder político, antes del PP, ahora del PSOE, se niega en redondo a sacar las manos de la caja registradora, a peder un átomo de poder en los organismos de control, de modo que ese Poder tendrá siempre necesidad de mantener bien embridada a doña Justicia y de contar con los Riveros de turno dispuestos a arremangarse y hacer el trabajo sucio. Recoger las nueces para los señores que mueven el árbol. ¿Alguna esperanza de cambio? Por desgracia, la regeneración será total o no será, y no hay síntomas de que eso vaya a ocurrir en el corto/medio plazo.
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(PD).-La líder de UPyD, Rosa Díez, ha calificado el acuerdo de aberrante porque el Consejo continúa politizado y ha asegurado que es una "burla a la democracia". Según la líder de UPyD, lo que ha habido en realidad "es un reparto de poder puro y duro" y ha dicho que "a repartirse la Justicia le llaman reformar la Justicia".
En este sentido, Díez ha señalado que con su acuerdo para designar a los nuevos vocales del CGPJ, socialistas y populares "han enterrado a Montesquieu boca abajo, por si acaso se despierta".
Además Díez ha recalcado que lo peor de todo es que tanto socialistas como populares "presumen" de lo que han hecho.
Por su parte, el que fue vocal del CGPJ durante seis años, Javier Gómez de Liaño ha dicho que todo va a seguir igual debido a la presencia en el Consejo de personas vinculadas a la política.
Desde la experiencia, Gómez Liaño lo tiene claro y ha asegurado que el CGPJ va a ser "más de lo mismo" ya que de la renovación nace un consejo fuertemente politizado, que según ha recordado no hay vocales que no pertenezcan a ninguna asociación. Una paradoja teniendo en cuenta que la mitad de los magistrados no está en ninguna.
Al futuro presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Gómez Liaño le ha pedido que sea "rabiosamente independiente" y con la anécdota del juez inglés, "que sea culto, caballero y si sabe algo de derecho, mejor
Corrupción ideológica, dícese sectarismo |
El nuevo Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) está politizado: el PSOE nombrado a 9, el PP a otros nueve, a CIU le ha tocado uno y a PNV le ha tocado otro. Y para demostrar que no están menos politizados que los dos grandes los nacionalistas catalanes han optado por un ex senador y los nacionalistas vascos por una ex diputada.Son juristas de reconocido prestigio, nombrado, según parece, por eso, por su prestigio. Ahora bien, resulta que prácticamente todos los nombrados por el Gobierno, perdón, a instancias del PSOE, vienen de Jueces para ¿En qué se diferencian los progresistas de los conservadores? Se lo voy a explicar: los progresistas, como su mismo nombre indica, con los que dicen que el aborto es bueno, los curas malos y los homosexuales santos. O sea, son los del “abajo los curas y arriba las faldas”. Los conservadores, que para eso son españoles, con alguna que otra excepción, piensan lo mismo que los progresistas en las materias enunciadas, pero sin radicalismos -lo que hace realidad aquello de que no se puede estar un poquito embarazada o ser un poquito maricón- pero, sobre todo, se caracterizan por tenerle mucha manía a los catalanes y a ZP, ésta última animadversión bastante comprensible. La verdad es que a mí me preocupa muy poco la politización de las instituciones. En España todo el mundo tiende a politizarse, entre otras cosas porque nadie acepta la rectitud de intención del otro. Hasta las cajas de ahorros, donde se suponían iban a manar los impositores, estos acabaron por agruparse en listas controladas por los partidos, de la misma forma que Jueces para Pero a mí no me preocupa la politización, sino el sectarismo. Los jueces, el colectivo mas corrompido ideológicamente, es decir, el más sectario, mucho más que los políticos, tiene mal remedio. Apostemos por algunas soluciones o parches: Revitalizar y ampliar las funciones del jurado popular. El pueblo tiene menos prejuicios que los jueces y fiscales. No olvidemos que si a algo temen los poderes políticos, económicos y editoriales es a un jurado, y lo que más teme Juan Español es a un juez. Segundo, que si no es posible evitar que los nombramientos de los vocales del CGPJ y del Tribunal Constitucional que provengan de los partidos al menos se exija el nombramiento de vocales cuyo próximo escalón laboral sea la jubilación forzosa. Edad mínima: 60 años. En cualquier caso, lo mejor es la justicia popular: jurado y elección de jueces y fiscales. De la misma forma que elegimos diputados y senadores. De otra forma seguiremos oyendo lo que ahora graznan socialistas y populares: que ha sido un consejo “neutral y equilibrado”. En efecto, neutral, que significa no comprometido con la justicia, y equilibrado, es decir, repartido entre el PP y el PSOE para manipular la justicia. Neutral y equilibrado, es decir, injusto. |
@S. McCoy - 08/09/2008
Dicen las malas lenguas que uno de los empresarios más afines al gobierno actual se ha plantado. Harto de ver cómo el brutal endeudamiento que ha acumulado, por sus aires de grandeza, la compañía que preside, amenaza con llevarle a la ruina; incómodo con unos socios que, ahora que pintan bastos, le echan en cara sus veleidades imperiales pasadas y le exigen una salida accionarial que les desligue de la complicada situación bursátil que viven; consciente de que la depauperada realidad económica y financiera de nuestro país no se va a resolver en dos telediarios, ha decidido acudir a la “fuente de la sabiduría” en busca de soluciones. Y como no las haya, en forma de compra por parte de un tercero de alguna de sus participadas más golosas a precios de partida irreales, la gallina amenaza con cantar todos los tejemanejes que han caracterizado su relación con el ejecutivo en estos últimos cuatro años y pico. Si les digo la verdad, ojalá fuera así: por fin uno que no sólo amaga sino que da, novedad de novedades. Me temo, sin embargo, que va a estar complicado. Que hay sectores en donde la amenaza de una traviata se soluciona de forma más rápida convirtiéndola en zarzuela, jugosos estipendios de por medio. Ya me entienden. Este es el país de pandereta que los políticos han creado y la sociedad civil ha consentido. Todos somos, en cierto modo, culpables. Unos por acción y otros por omisión, que es más cómodo mirar hacia otro lado y no impulsar una revolución cívica que permita la regeneración verdadera de nuestra democracia. Ande yo caliente…
Define bastante bien el hecho descrito en el párrafo anterior, la categoría de nuestra clase empresarial más mediática que navega entre el pesebrismo -del que es capaz hasta un Emilio Botín Jr, cuyo niño ha pasado de tener fiebres infantiles de pronta cura a casi morir de meningitis, dado el error de diagnóstico y las meteduras de pata en el tratamiento de sus desinformados pediatras-, y el matonismo mafioso que muestran los que falsamente se arrogan unos derechos adquiridos porque otros, desde las instituciones públicas, les han hechos acreedores de tal percepción. Eso por no hablar de aquellos que, yendo de cabeza al matadero de una recesión que amenaza con llevarse por delante sus sueños construidos a lo largo de muchos años, actúan como los corderos apiñados en el camión que les conduce a un final previsible, si no se hace nada antes: desde el más ignominioso de los silencios. Problema de un país donde, como se decía cuando servidor hizo el servicio militar, el que se mueve, hace guardia. Los instrumentos a través de los cuales España puede ser posible, los artífices finales del cambio necesario en el modelo productivo que necesita nuestra economía, los depositarios últimos de la fuerza necesaria para levantar la nación de la crisis actual, los emprendedores, ejecutivos y similares se mantienen a la expectativa, ¿de qué?, incapaces de levantarse con las armas de la opinión y la defensa de sus intereses para exigir al ejecutivo un poquito, aunque sean “miajitas”, de gobierno real y realista, antípodas de lo acontecido en los meses que han transcurrido desde que el ladrillo dijo basta y la banca cerró el grifo.
Justo lo contrario de lo que está ocurriendo en esa Gran Bretaña que, encuadrándonos en la categoría de los PIGS o cerdos, se olvida de que ella mismo lleva tiempo retozando en los lodos que han provocado unos excesos similares a los nuestros y que han puesto a su divisa a los pies de los caballos del desinterés internacional. Reminiscencias de un Imperio obsoleto que rezuma caducidad por los cuatro costados. Pero, al menos, una parte significativa de su empresariado ha decidido tirar por la calle de en medio y pedir cuentas, exigir cambios y tomar drásticas decisiones ante la manifiesta incapacidad de sus gobernantes para hacer frente a su coyuntura. Una actitud derivada, probablemente, de la percepción de que existe un líder alternativo, el conservador David Cameron, capaz de reparar quirúrgicamente, con la defensa de un nuevo modelo de estado, la debilitada realidad no sólo económica sino política y social por la que transitan los ingleses de la mano de Gordon Brown. Algo que no ocurre en España con el amortizado, desde la lacrimógena noche electoral en el balcón de Génova, -estampa de perdedor-, Mariano Rajoy, personaje carente de carisma e incapaz de conectar con la audiencia mediática de hoy y que, a juicio de alguno de sus barones, podría ser “un muy buen presidente del gobierno pero es, de hecho, un triste jefe de oposición”, descripción con la que no puedo estar más de acuerdo.
Es en las Islas donde se ha producido las últimas semanas un doble proceso que, probablemente, marque un punto y aparte en la manera con la que sus dirigentes corporativos se enfrentan a la crisis actual. El primero consiste en la insumisión fiscal, entendida en los términos que vamos a comentar ahora. Desde 1997 el número de normas tributarias en Gran Bretaña, tal y como refleja el compendio Tolley´s Yellow Tax Handbook, se ha duplicado lo que ha repercutido tanto en la complejidad de su sistema recaudatorio como en el nivel de presión fiscal al que está sometido el conjunto de la sociedad. El último intento de modificar la imposición de las multinacionales, y del que ya nos hicimos eco en este Valor Añadido, ha sido la espita que ha provocado la apertura de la caja de los truenos. Cada semana una nueva sociedad anuncia que abandona su domiciliación fiscal en Gran Bretaña para trasladarse a lugares de imposición más simple o benevolente con el emprendedor, normalmente Irlanda. Primero fue la farmacéutica Shire, con posterioridad la firma de gestión de fondos Henderson y, esta última semana, Regus, la firma de servicios generales a empresas que ha completado una tríada que amenaza con engrosar notablemente sus filas de aquí a las próximas elecciones legislativas de dentro de veinte meses, si no se produce antes un adelanto electoral.
Junto a este proceso de descapitalización societaria, la desconfianza de la clase empresarial respecto a la capacidad, tanto de Brown como de Alastair Darling, para sacar a los ingleses del hoyo económico en que se encuentran, ha vivido una nueva vuelta de tuerca esta misma semana cuando el Consejero Delegado de Punch Taverns, Giles Thorley, ha decidido ir un paso más allá y ha decidido pedir abiertamente la dimisión del ministro del ramo del gobierno laborista. Por fin alguien entiende que la creación de valor para el accionista pasa, primero y principalmente, por la defensa de los propios intereses, actitud que no es la connivencia con la arbitrariedad de un gobierno capaz, regulatoriamente, de crear industrias o destruir negocios, sino que consiste en velar porque las fuerzas de mercado, que determinan el éxito final de la empresa, puedan seguir su curso y no verse afectadas negativamente por el aumento de incertidumbre que, de la propia actuación del ejecutivo ante la crisis, se deriva. ¿Para cuándo una voz similar en nuestro país?
Es precisamente en El País, periódico cuyo alejamiento de la sombra gubernamental le está haciendo recuperar gran parte del pulso crítico perdido bajo el manto de don Jesús y su juego de intereses políticos, donde encuentro una de las mejores descripciones de la labor gubernamental en estos últimos meses, una visión que resulta tan evidente como clamoroso es el silencio de los corderos de unas organizaciones empresariales que se han especializado en guardar la ropa pero que dudo sinceramente que recuerden cómo se nada sin la ayuda de los manguitos administrativos. La firma Josep Ramoneda, en pasado tres de septiembre, en la página 12, sección España. Un artículo, a mi juicio, imprescindible. Me centro de la parte económica, que es la que concierne a este blog. “Cuando un gobernante no anticipa los escenarios que se le ponen por delante, la prevención de los problemas falla y los conflictos estallan con un ruido que no era forzosamente inevitable (…) En los planes de Zapatero, no cabía una crisis de España. Se conoce que en la psicopatología del optimista irredento, los problemas no son tales porque se da por supuesto que tarde o temprano la realidad se acabará adaptando a sus fantasías”.
Y concluye con la parte más sangrante de la pieza. “Se dice que la economía acaparará todo el protagonismo en los próximos meses. Y, probablemente, es verdad. Pero, aunque sea la economía sea la pregunta, la respuesta tiene que ser política. Y para ello no sirve llevar al Parlamento cada dos meses una nueva lista de medidas de choque, muchas de ella de larga implantación y de efectos difíciles de percibir. Por muy extenso que sea el listado, se impone la sensación de que se intenta suplir una línea política clara y explicable, más allá de sus concreciones técnicas, por un rosario de propuestas diversas y deslavazadas de difícil transmisión a la opinión. La política es proyecto. Es capacidad de indicar a los ciudadanos alguna dirección. En tiempos difíciles, a veces, una medida dura e impopular pero efectiva e incomprensible para todos da más apoyo y confianza al gobernante que mil ejercicios retóricos intentando edulcorar la realidad”. La ausencia, por tanto, de proyecto público hace aún más necesaria la manifestación crítica y constructiva de las propuestas de la iniciativa privada. Lo contrario, ya lo hemos reiterado hoy hasta la saciedad, conduce a la absurda complicidad de los que, abocados a un final desastroso que puede suponer su muerte empresarial, son incapaces de alzar la voz, proponer medidas y exigir responsabilidades, conducta propia de avestruces. ¿Demasiado tarde? Nunca es tarde si la dicha es buena. Buena semana a todos.
Y para comprender estos hechos, que nos guste o no, encuadran nuestra realidad actual, una forma de explicarlos, es el describir algunas de las grandes mentiras de la crisis, que por orden cronológico, podrían resumirse así.
a) Durante toda la legislatura, no se hizo nada en absoluto. Los desequilibrios fundamentales crecieron exponencialmente y ni una solo reforma estructural fue acometida. La disponibilidad ilimitada de crédito a tipos de interés negativos, y la abundancia de mano de obra barata, consecuencia de inmigración incontrolada, permitirían un crecimiento elevado de corte tercermundista, y como tal, con un reparto medieval de la renta y la riqueza creadas. Un 60% de las familias perdería renta real, y la remuneración de los asalariados como parte del PIB, caería en picado desde el 48,4% en 2003 hasta el 46,5% en 2007, la cifra más baja de toda Europa.
b) A principios de 2007, la economía había alcanzado su punto de inflexión, y los desequilibrios, particularmente el exterior y el endeudamiento de familias y empresas eran sencillamente insostenibles. Esto era claro y meridiano, y así lo manifestamos algunos( los antipatriotas), pidiendo que el gobierno actuara. También, todos los grandes medios mundiales auguraban el estallido de la burbuja inmobiliaria y “un largo periodo de sombras” (Bloomberg). Pero como el pesimismo no crea puestos de trabajo, Solbes y el Banco de España (BdeE) no solamente no hicieron nada, sino que se dedicaron a engañar a los ciudadanos. Lo más grave, tal vez, fue la increíble afirmación de que el endeudamiento no era importante, pues quedaba más que compensado por el efecto riqueza derivado de la revalorización de los activos adquiridos.
c) En agosto, la crisis financiera aceleraría notablemente la caída de la economía real. La respuesta de Solbes y del BdeE fue sencillamente demencial, “la crisis financiera no nos afecta” y “tenemos el sector financiero mas sólido del mundo”.
¿Cómo una crisis financiera mundial no iba a afectar al país más endeudado del mundo?, y respecto a la supuesta solidez del sector financiero, un sistema que ha concedido masivamente préstamos a largo plazo y con una irresponsabilidad escalofriante, avalados por activos que no cubren ni la mitad de lo debido, y financiados con préstamos obtenidos a corto plazo, es una mega insensatez que habría llevado a la quiebra a más de la mitad del sector, de no ser por la ayuda masiva del BCE, unos 46.000 millones de euros mes en los últimos doce, más del doble, en relación al tamaño, de lo que está recibiendo el sector financiero norteamericano de la Reserva Federal.
Que el sistema tuviese reservas especificas de unos 30.000 millones de euros, era el chocolate del loro, solo servirá para cubrir por poco tiempo la morosidad de las familias, pero no hay ni para empezar con la subprime española, la deuda de promotores que asciende a 300.000 millones de euros, y donde la mayoría no puede devolver un céntimo. Las entidades financieras se han apresurado a cambiar las acciones que tienen como garantía- equity swap – por activos cuidadosamente seleccionados, y la pregunta es ¿cuánto van a tardar estas inmobiliarias en suspender pagos cuando finalice el proceso?, y ¿ que les quedará a los proveedores y pequeños accionistas después de quedarse sin el solomillo?. No obstante el mayor problema a corto del sistema financiero son los vencimientos, pues deben 900.000 millones de euros al exterior, BCE excluido, pues no tiene más narices que refinanciar.
d) Hace solo cuatro meses el BdeE y el gobierno, afirmaban que 2008 se cerraría con un superávit del orden del 1%, algo que ya entonces era realmente obsceno. De momento, y falta lo peor, el déficit del Estado es del 1% y en Ayuntamientos y CCAA la situación es dramática, y ello a pesar del fuerte incremento de la presión fiscal sobre la clase trabajadora y la clase media derivada del aumento de la inflación, IVA y IRPF, lo que augura la próxima subida de numerosos impuestos. Es una irresponsabilidad absoluta que Solbes, que carece de recursos para financiar el correcto funcionamiento de las instituciones del Estado, prometa a estos un dinero que ni tiene ni tendrá.
e) El paro está creciendo exponencialmente, y el porcentaje de jóvenes parados, 24,8% es el mayor de toda la eurozona. Por primera vez en casi 50 años, los españoles vuelven a emigrar a Europa- vendimia, manzana, etc- para poder sobrevivir.
f) Finalmente, la gran estafa a la clase trabajadora, el supuesto sesgo social de la política económica del gobierno. Aparte la distribución medieval de la renta y la riqueza creadas, cuantificada por Julio Alcaide y otros estadísticos, España es el único país de Europa donde ha disminuido el “esfuerzo social”, es decir, el gasto social como parte del PIB, del 14,4% en 2003 al 14% en 2007, y en gasto social “per capita”, Zapatero nos ha situado a la cola de Europa, y con un deterioro impresionante de la sanidad, la educación y los servicios sociales esenciales. Y como guinda del pastel, aunque esto afecta esencialmente a la clase media, la Seguridad Social está quebrada, en esto Solbes resulta infalible, y es imprescindible su reforma – pagar más y cobrar menos- para mantener su viabilidad
(*) Roberto Centeno, Catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM.
Clicar para ampliarHuertos solares, ¿un fraude masivo de ley de consecuencias previsibles?
Conocí la industria de los huertos solares en la primavera del año 2006. Trabajaba entonces para la banca privada de un banco internacional con amplia presencia en nuestro país. A través de uno de los pioneros en la comercialización de este tipo de activos en España, se nos ofreció el colocar hasta 20 megavatios de potencia fotovoltaica entre nuestros clientes. Se trataba de una inversión, a priori, a balón parado. La norma que entonces regulaba la tarifa, el RD 436/2004 de 12 de marzo, ofrecía una prima sobre la misma del 575% los primeros 25 años, y del 460% los restantes de vida útil de la planta, a aquellas instalaciones cumplieran unas determinadas características, que luego veremos. Se trataba de una operación muy apalancada, doble negocio para el banco, con el coste de financiación cerrado de antemano, que prometía rentabilidades superiores al 10% anual en un umbral temporal cercano a los 40 años. Casi nada.
Efectivamente, no era una decisión exenta de riesgos, si bien el binomio retorno-incertidumbre claramente jugaba a favor del primero. La obtención del suelo con sus correspondientes licencias, el aprovisionamiento de los paneles, el acuerdo de suministro e incluso la propia inscripción registral podían alargar los plazos y estropear una oportunidad que tenía fecha de caducidad. La propia norma contemplaba el final de esas ventajosas condiciones una vez que la potencia instalada en España alcanzara, ríanse ustedes, la cantidad de 50 megavatios, el triple, de hecho, de lo que había en el total de la Península Ibérica a finales de 2005. En la actualidad, y según datos de la propia industria, 2008 podría concluir con 1.800 megavatios de producción solar fotovoltaica conectados a la red eléctrica (frente a los 812 a final de julio). Exactamente cuatro veces y media más de lo que el gobierno preveía para, agárrense a la silla, finales de 2010. Se ha producido un boom innegable al que, más allá de los casos de corrupción derivados de las calificaciones de suelos o vinculados a la concesión de licencias administrativas -lo que ha aflorado en Castilla y León es sólo la punta del iceberg de un fenómeno presente en toda España-, sólo cabe poner un PERO, con mayúsculas: está, en gran medida, edificado sobre un gigantesco fraude de ley.
En efecto, el Real Decreto de 2004 no era sino el desarrollo legislativo de una serie de iniciativas paneuropeas y nacionales que buscaban incrementar el porcentaje de satisfacción de la demanda energética por medio de las energías renovables. Para ello se establecía un sistema de primas que perseguía fomentar su desarrollo a la vez que salvaguardaba los intereses de unas compañías eléctricas a las que la norma obligaba a adquirir la producción que por dichas fuentes se obtenía (de ahí la seguridad de los cash-flows del modelo). En el caso específico de la energía solar fotovoltaica sólo se podrían beneficiar de las bonificaciones aquellas instalaciones que tuvieran menos de 100 kW de potencia instalada por titular y punto de evacuación a la red. Una apuesta clara por el pequeño productor y el autoconsumo. Pero, claro está, hecha la ley, hecha la trampa. Bastaba, con la connivencia de todos los interesados, con crear tantas sociedades como fuera necesario para poder acaparar huertos que disfrutaran, aun dentro del mismo parque, de distintos puntos de evacuación. Un hecho que, sorprendentemente, reconoce explícitamente el suplemento de Expansión de este lunes sobre la XXIII Conferencia del sector que está teniendo lugar en Valencia a lo largo de esta semana. Cito literalmente: "aunque operativa y legalmente el máximo para producir dentro de la tarifa fotovoltaica son sistemas de cien kilovatios, los promotores utilizan esta potencia como base y crean sociedades distintas para explotar cada una de estas unidades". Con un par. Total, a estas alturas de la películo, para qué esconderse.
@S. McCoy - 02/09/2008 06:00h
Les voy a decir un secreto, entre ustedes y yo, ahora que no nos lee nadie. Parece que los denodados esfuerzos de los distintos gobiernos, de uno u otro signo, por aborregar a la opinión pública española están dando sus frutos. Pero no se imaginan hasta qué punto. La ausencia de conciencia crítica es tal que ya nos pueden decir que el burro Platero fue el verdadero autor de la muerte de Manolete, que si otro lo afirma será porque es verdad. Todo lo más algún ilustrado dirá “pero, ese Manolete, ¿no era torero? Pena morir así”. Y poco más. Tragamos titulares como si fueran las empanadillas de Móstoles de Martes y 13 y delegamos nuestra capacidad de juicio en las opiniones vertidas por muchos tutto logos, -como han bautizado en Italia a quienes no sabiendo de nada, opinan de todo-, que pueblan los medios de comunicación. Así nos va. De hecho, es sólo desde ese desinterés intelectual desde el que se puede entender la complacencia, e incluso el aplauso, con el que una gran parte de nuestra sociedad ha abrazado las medidas de reducción de cargos públicos anunciadas por dos comunidades autónomas en los últimos meses: una gobernada por el PP, el Madrid de Esperanza Aguirre, y la otra en manos del PSOE, la Castilla La Mancha de José María Barreda. Desde luego, nuestro país necesita alguien que lo despierte de una vez por todas. Pero a la de ya.
No me malinterpreten. No será McCoy quien deje de alabar cualquier medida de contención del gasto superfluo de la administración, sea esta central, autonómica o local, especialmente en un momento como el actual. Reconozco la mayor: se trata, probablemente, de una necesidad presupuestaria derivada de la merma de los ingresos y el mantenimiento de una parte importante de su gasto público que es cautivo e ineludible, cosas del estado de bienestar. Incluso pienso que podría llegar a cumplir con una presunta intención ejemplarizante para el conjunto de la sociedad objeto de su gobierno. Hasta ahí lo correcto. Pero centrarse en las consecuencias, y obviar las causas que han conducido a una decisión como ésta, es de una cortedad de miras que asusta. Efectivamente, el cogollito de lo censurable en la actuación de ambas instituciones es que el análisis que ha conducido a ese presunto ajuste ha sido realizado ex post y no ex ante. Exactamente cuando han visto las orejas al lobo. Oiga mire, en el contrato que yo firmo con usted, clase política, para la gestión de los, por definición al estar vinculados a la recaudación impositiva, escasos recursos públicos, lo menos que le puedo pedir es lo que usted me vende ahora como si se hubiera caído por la mañana del guindo, esto es: austeridad y eficacia o, lo que es lo mismo, eficiencia. Es el presupuesto de partida de su trabajo, no la panacea propagandística que ahora le va a permitir, de un modo simbólico bien es cierto, dados los importes globales que los recortes suponen sobre el total de su presupuesto, aliviar su carga financiera. Decir como dice Barreda que se trata de una medida que “facilita extraordinariamente la coordinación del gobierno”, da miedo. Antes, ¿no estaban coordinados? Prefiero no pensarlo.
Por si alguno tiene dudas de qué es a lo que servidor se refiere, les recomiendo que se den un garbeo por la página 13 del documento que les adjunto y que fue colgado en la web del Ministerio de Administraciones Públicas a mediados de agosto. En él se analiza cuál ha sido la evolución de la población dedicada a la función pública en los últimos diez años, de 1999 a 2007, ambos inclusive. Pues bien, los datos son muy reveladores. Pese a que el ritmo de transferencias a los entes regionales se ha reducido notablemente en los ejercicios más próximos al actual, el número de funcionarios de las comunidades autónomas no ha hecho sino crecer, tal y como reflejan así mismo los datos de la EPA analizados en su día por Carlos Sánchez. Un fenómeno que choca con la definición del tiempo en que vivimos como el de la sociedad de la información con sus consecuentes posibilidades de tramitación electrónica de gran parte de la carga administrativa. Parece que de lo que se trataba hasta ahora era de “informar personalmente”. Y si para ello había que hinchar la nómina de altos cargos en el 25% que ahora se suprime de un plumazo, pues bienvenido sea. Claro, así se entiende todo. El desglose por CC.AA., para su análisis y debate, lo tienen en la página siguiente, la 14. Por cierto, fuerte y lógica contracción en esta década de los empleados en la Administración Central y repunte, en menor medida eso sí, de la Administración Local.
| Politica y Mamoneo |
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